La historia
Lo que pasó en el estudio
Antes de la sesión, Valentina nos contó que odiaba las fotos. Su mamá había estado guardando dinero durante dos años para regalarle esta experiencia como parte de sus quince.
Trabajamos primero con luz suave y un solo vestido, sin presión. A los 20 minutos ya estaba riéndose frente al espejo. Cambiamos al Sweet Dress color marfil y la energía cambió: Valentina se convirtió en la directora de su propia sesión.
Terminamos con risas haciendole las fotos mas fabulosas que se habia hecho, en uno de los monumentos mas importantes del mundo como toda una princesa de Lesky. Esa es la foto que colgaron en su sala.